Un horizonte natural
y su luz que atormenta
cualquier tipo de atisbo.
Un paisaje oculto
en noches de sueño
y enojo.
en dias grises, acres.
Su blanco inmortal
para un tono de nitidez;
en la mirada mas prepotente, activa.
Dos ojos cual dos rayos
que rajan la tierra
y nos depara el fin del mundo.
El fin de mi mundo
frente a esa mirada
activa y sagaz,
con su inmatura ternura.
Esa ternura
que transmitis
cuando me miras.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario